Té verde
El té verde es el que menos transformación sufre después del té blanco. Contrariamente a la idea comúnmente difundida, contiene más teína que el té negro; sin embargo, también contiene más L-teanina (un aminoácido que favorece la concentración).
Por lo tanto, los tés de esta colección permiten estar a la vez tranquilo y alerta, al igual que los monjes japoneses, que utilizaban el matcha para mantener la concentración durante días enteros de meditación.



